El periodista participó en una cámara oculta para Bailando por un Sueño, donde le reclamó a Alexandra Larsson, haciéndose el enojado, que lo haya dejado en ridículo al compararlo con Tinelli, porque dedicó mayores elogios al animador.
Para armar el engaño, Lanata concurrió al estudio donde la sueca ensayaba su rutina de baile y le reclamó duramente por lo sucedido, ante lo que la sensual rubia quedó al borde del llanto y trató de pedir disculpas. Tras simular que se iba, Lanata regresó y le aclaró que se trataba de una broma.
El jocoso episodio precedió a la coreografía que la sueca presentó anoche y donde una vez más demostró sus habilidades, además de su indudable glamour. LA GACETA ©